La voluntad de las fuerzas de nuestra sociedad por cambiar las apariencias y dejar las cosas importantes como están, o como estaban hace 30 años, debería concretarse en un cambio de nombre del país.
La idolatría por Maradona (Diego) ha llegado a un punto tal que hemos preparado un plan para poner las cosas en su justo lugar.

1) Cambio de nombre del país
Así como Chávez le cambió el nombre a Venezuela, agregando el adjetivo “Bolivariana”, nosotros podemos hacer lo mismo con el nombre del país. Seremos la La República Maradoniana de Argentina.
2) Legalización de la droga
Para no irritar al ídolo, y correr el riesgo de verlo preso de nuevo, deberíamos legalizar todas las drogas:, empezando por la cocaína.
Cuando se drogaba en el Nápoli todo andaba bien. Cuando se lo cuestionaron, fracasó en todos los clubes donde trató de jugar, dirigir u opinar.
En consecuencia, desaparecerá el control anti-doping, reemplazado por el control pro-doping, y los deportistas deberían ser controlados y castigados si NO están drogados.