Estos días contemplamos la retirada de Google de China, negándose a someterse a la estricta censura del gobierno. Otros países le presentan limitaciones serias, como Vietnam, Cuba, Venezuela y aún Australia.
La censura de prensa debería ser un triste recuerdo del pasado, no una amenaza contra nuestro acceso al mundo conectado.
En Argentina, un juicio de dos modelitos ofendidas por su imagen online, obligó a Google y Yahoo a retirar contenidos cuestionados.
Las modelitos se hicieron (tristemente) célebres por este hecho, no por su trayectoria modelística.
No es un tema sencillo, porque hay muchos participantes involucrados, y mucho en juego.
Me atemoriza pensar que un día Google decida luchar contra la censura, y desconectar a la Argentina de su servicio. Aunque sea por un día, reemplazando su pantalla habitual por una que diga “Para evitar que las modelitos ofendidas nos ganen un juicio, Google suspende sus servicios en Argentina”… Sería un perjuicio económico incalculable, y una vergüenza enorme para todos nosotros.
Yendo a lo técnico, Google no es responsable por la conducta moral de ninguna modelito, ni por ningún webmaster anónimo que subió contenido ofensivo. Su explorador (spider) simplemente sigue links y actualiza su base de datos.
La responsabilidad del webmaster es un poco más cuestionable, porque proporciona espacio en disco y ancho de banda para que el autor publique. Pero el modelo económico en que se basa una buena parte del sistema de contenidos online, implica libertad para que los autores publiquen, y el anonimato les da libertad para crear y (eventualmente) causar daño.
Creo que de última el webmaster debería tener responsabilidad de remover contenidos ofensivos dentro de un plazo razonable, sin penalidades, y sin pasar esa responsabilidad a terceros que usen su contenido para indexación, resumen, alimentación de noticias (feeds), etc.
Terminamos esta publicación con la Cinta Azul de la Libertad de Expresión en Internet.

Tags: Añadir etiqueta nueva